No había conocido una Campus Part
y, hasta que fui a la de Colombia. Allí, efectivamente comprobé que la socialización que se da en las redes sociales de twitter, facebook, linkedin, etc., se hacen efectivas y reales.
En un escenario dividido en grandes espacios de cuatro áreas temáticas: ciencia, innovación, cultura digital, y ocio, los campuseros disfrutan lo que aman. Ellos interactúan, trabajan, colaboran, y se agrupan según intereses.
En el área de robótica, por ejemplo era visible que algo se “cocinaba” con un toque de alegría, conocimiento y muchas ganas de ganar los retos y concursos que en esa área ya se anunciaban. Tornillos, tarjetas, desarmadores, sensores, dispositivos electrónicos, etc. todo estaba listo para la maratón de Vex Robotic se dio paso a la habilidad y conocimiento de los campuseros, quienes en equipos, debían construir un robot cuyas habilidades serían probadas en el campo de juego. Otros campuseros, en cambio, esperaban sus quince minutos para exponer en ExpoBot y frente a un jurado las destrezas de sus prototipos; mientras que otros buscaban material de reciclaje en todo Campus Party para construir un robot con material de desecho. No faltó, ese taller imprescindible de programación y diseño de movimiento y caminada de los robots para afinar los conocimientos.
Además, de vivir la emoción y la adrenalina con la que los participantes trabajaban para participar en todos estos retos, tuve la oportunidad de conocer a Mónica Hernández, una estudiante de la Maestría de Ingeniería Electrónica de la Universidad Javeriana que coordinaba el escenario de ExpoBot. Con tres años consecutivos de ir a Campus Party Colombia, era ya una veterana campusera que con junto a otros jóvenes lideraba y coordinaba los retos, concursos, y expositores del área de robótica.
Luego de mi primera vez en un Campus Party no puedo dejar de decir que es fantástico poder compartir una pasión y que existen jóvenes con un alto potencial de cambiar el mundo a través de la ciencia e innovación.Tweet








